Texto: 1 Corintios 12

A veces, se refiere a la iglesia como el cuerpo de Cristo.  Hoy vamos ver una carta que Pablo escribió a la iglesia en Corintio.  Recuerde que en Corintio Pablo conoció a Priscila y a Aquila.  Ellos formaron una iglesia en esta ciudad.  Después, Pablo escribió una carta a los creyentes en Corintio.

Hoy día, queremos ver algo que el Espiritu Santo le da a la iglesia, a los creyentes.  También vamos a ver como nuestras vidas combian cuando recibimos a Cristo como nuestro salvador.  Estudiaremos como Dios da dones a los creyentes y para que proposito se los da.

Pablo le dijo a la iglesia en Corinto: -- Hermanos, quiero que ustedes sepan algo respecto a los dones espirituales.  Hay en la iglesia diferentes dones, pero el que los concede es un mismo Espíritu.  Hay diferentes maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor.  Y hay diferentes manifestaciones de poder, pero es un mismo Dios, que, con su poder, lo hace todo en todos.  Dios da a cada uno alguna prueba de la presencia del Espíritu, para provecho de todos.  Por medio del Espíritu, a unos les concede que hablen con sabiduría; y a otros, por el mismo Espíritu, les concede que hablen con profundo conocimiento.  Unos reciben fe por medio del mismo Espíritu, y otros reciben el don de curar enfermos.  Unos reciben poder para hacer milagros, y otros tienen el don de profecía.  A unos, Dios les da la capacidad de distinguir entre los espíritus falsos y el Espíritu verdadero y a otros la capacidad de hablar en lenguas; y todavía a otros les da la capacidad de interpretar lo que se ha dicho en esas lenguas.  Pero todas estas cosas las hace con su poder el único y mismo Espíritu, dando a cada persona lo que a él mejor le parece.

            El cuerpo humano, aunque está formado por muchos miembros, es un solo cuerpo.  Así también Cristo.  Y de la misma manera, todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu; y a todos se nos dio a beber de ese mismo Espíritu.  

            Un cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.  Si el pie dijera:  “Como no soy mano, no soy del cuerpo”, no por eso dejaría de ser del cuerpo.  Y si la oreja dijera:  “Como no soy ojo, no soy del cuerpo”, no por eso dejaría de ser del cuerpo.  Si todo el cuerpo fuera ojo, no podriamos oir.  Y si todo el cuerpo fuera oído, no podríamos oler.  Pero Dios ha puesto cada miembro del cuerpo en el sitio que mejor le pareció.  Si todo fuera un solo miembro, no habría cuerpo.  Lo cierto es que, aunque son muchos los miembros, el cuerpo solo es uno. 

            El ojo no puede decirle a la mano:  “No te necesito”; ni la cabeza puede decirles a los pies:  “No los necesito.”  Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los que más se necesitan; y los miembros del cuerpo que menos estimamos, son los que vestimos con más cuidado.  Y los miembros que consideramos menos presentables, son los que tratamos con más modestia, Lo cual no es necesario hacer con los miembros más presentables.  Dios arregló el cuerpo de tal manera que los miembros menos estimados reciban más honor, para que no haya desunión en el cuerpo, sino que cada miembro del cuerpo se preocupe por los otros.  Si un miembro del cuerpo sufre, todos los demás sufren también; y si un miembro recibe atención especial, todos los demás comparten su alegría.  

            Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es un miembro con su función particular.  Dios ha querido que en la iglesia haya, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego personas que hacen milagros, y otras que curan enfermos, o que ayudan, o que dirigen, o que hablan en lenguas.  No todos son apóstoles, ni todos son profetas. No todos son maestros, ni todos hacen milagros, ni todos tienen poder para curar enfermos.  Tampoco todos hablan en lenguas, ni todos saben interpretarlas. –

Así habló Pablo en su cartaa la iglesia en Corinto.  

Sí, así es.  Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios.  Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.

 

Preguntas:   

1.  En esta historia, ¿qué aprendemos sobre el Espíritu Santo?  ---- Él da donesespirituales a los seguidores de Jesús.  

2.  ¿Todos recibimos el mismo don?  ---- No.

3.  ¿Algunos dones tienen más importancia que otros?  ---- No, todos son importantes, pero algunos son más visibles.

4.  ¿Podemos escoger el don que queremos?  ---- No, Dios los da según le parece mejór.

5.  ¿Uno puede pagar por el don que quiere?   ---- No.

6.  ¿Una persona recibe todos los dones?  ---- No.

7.  Según Pablo, ¿la iglesia es como qúe cosa?  ---- El dijo que la iglesia de Cristo es como el cuerpo humano.  El cuerpo humano, aunque está formado por muchos miembros, es un solo cuerpo.  Así, también, es la iglesia de Jesús.  

8.  ¿Cómo experimentamos los dones que tenemos?  ---- Siendo parte del cuerpo de Cristo, cual es la iglesia, podemos conocer y usar los dones que hemos recibido. 

9.  En una iglesia, ¿se puede decir que algunos dones no son necesarios?  ---- No.  Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los que más se necesitan; y los miembros del cuerpo que menos estimamos, son los que vestimos con más cuidado.    

10.  ¿Cada miembro del cuerpo debe preocuparse por los otros en la iglesia?  ---- Sí.  Si un miembro del cuerpo sufre, todos los demás sufren también; y si un miembro recibe atención especial, todos los demás comparten su alegría.  

11.  ¿Puede nombrar algunos dones que el Espíritu da?  

12.  ¿Para qué sirven esos dones mencionados en la iglesia?

13.  ¿Puede haber problemas a causa de los dones? ----  Es posible tener envidia y orgullo       entre los miembros.  

14.  ¿Cómo podemos evitar problemas en la iglesia?  

15.  Ahora, ¿quién puede repetir esta historia?

Esta historia se encuentra en el libro de 1 Corintios capitulo 12