LECTURA: Juan 15:7-11

Si permanecéis en mí, y mis palabras en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis  mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.

Si se leyó con atención la cita bíblica para éste día, se habrá notado que en ella aparece repetidas veces la palabra “PERMANECER”. Con ella, el Señor se refería a la necesidad de mantener con Él una comunicación continúa. Es decir, tener con Él un trato de persona a persona y que todas las cosas que hagamos o emprendamos dependan directamente de esa relación.

A eso es a lo que se le llama tener comunión con Dios. Uno de los grandes propósitos del evangelio es el de permitir al hombre disfrutar de esa comunión. Esta relación de amistad entre Dios y el hombre se echó a perder por causa del pecado. Pero, ahora, a través del evangelio de Cristo el hombre puede recobrar el camino que le conduce a encontrarse con Dios.

Una vez la amistad entre Dios y el hombre es restablecida por el sacrificio de Cristo, el hombre comienza a disfrutar de todas las bendiciones que vienen en razón de tener comunión con Dios.

1.- POR MEDIO DE LA COMUNIÓN CON DIOS RECIBIMOS RESPUESTA A NUESTRAS ORACIONES.

(V7) “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo que queréis, y os será hecho” Con esta promesa el Señor Jesús nos dio la clave para recibir respuesta a nuestras oraciones.

La enseñanza es que las respuestas se reciben como una continuación de nuestra comunión don Dios. Quien tiene comunión con Dios sabe cuál es su voluntad y luego pide de acuerdo a ella y entonces recibe la respuesta. Por el contrario, quien esta desconectado con de Dios, no sabe cuáles son sus planes ni sus propósitos, ignora también la voluntad de Dios, y, así, comienza a rogar por cosas que están fuera de los planes de Dios y como resultado no obtiene ninguna respuesta. La oración no es una cuestión que cualquier persona pueda usar, la oración es un privilegio para aquellos que tienen comunión con Dios. Los cristianos que permanecen en continúa comunión con el Señor no oran en vano, sus peticiones recibirán una segura respuesta.

2.- POR MEDIO DE LA COMUNIÓN CON DIOS SOMOS CONSERVADOS EN EL AMOR DEL PADRE.

Jesús enseño que la relación que Él disfrutó con su Padre, <durante su ministerio en la tierra, fue el resultado de haber guardado sus mandamientos. (V10) “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco su amor”. Lo interesante es que ahora Jesús promete que nosotros podemos gozar de una relación con el Padre semejante a la que Él tuvo. El gran éxito que Jesús tuvo en su ministerio terrenal se debió al amor del Padre le envolvía y protegía a cada momento; ahora, Él ofrece para nosotros una relación semejante si podemos permanecer en comunión con Él, tal como la tuvo con el Padre. El sólo hecho de ser amados por Dios, debería ser suficiente motivación para que nos sintiéramos animados a permanecer en Cristo y en sus palabras. La clave de todo se encuentra en un sometimiento humilde a los mandamientos de Dios. La obediencia de Cristo a los mandamientos del Padre produjo la bendición que le acompañó, si nosotros también somos obedientes a los mandamientos de Cristo recibiremos su amor.

3.- POR MEDIO DE LA COMUNIÓN CON DIOS PODEMOS DISFRUTAR DE SU GOZO.

(V11) “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”. El deseo de Dios siempre ha sido que el hombre tenga gozo, lastimosamente, con su pecado, el hombre perdió toda felicidad que Dios quiso darle. Pero, ahora, a través de su evangelio Jesús nos abre un camino para disfrutar de su gozo. Es importante notar que verdadero gozo solamente se puede tener como resultado de la comunión con Dios. Las diversiones que el mundo ofrece no son más que un engaño. No pueden dar gozo perdurable. Si necesitamos escapar de la tristeza del pecado y descansar en la serenidad que Cristo otorga, debemos permanecer en sus palabras.

La obediencia a los mandamientos de Dios proporciona un gozo que no puede ser comparado con nada de esta tierra. Solamente los que lo han experimentado saben la verdad de esto. Si muchas personas no disfrutan el gozo del Señor es tan sólo porque no permanecen en Cristo.

APLICACIÓN:
Lo que imposibilita la comunión con Dios es solamente el pecado. La comunión nos trae tantas bendiciones que el hombre debería tener como uno de los primeros objetivos de su vida el conservar su comunión con Dios. Luchemos y combatamos contra el mal, así alcanzaremos las bendiciones prometidas.