ESCUCHA BIEN :: Introducción a la Sesión 3

Cómo la Misión de Dios para alcanzar y restaurar a las personas puede suceder a través de usted y su iglesia.

Desde el comienzo de nuestra historia con Dios, Dios ha demostrado su profundo amor por nosotros a través de su bendición. A su vez, nos convertimos en una bendición para los demás (GÉNESIS 12:2). Como recordarán, BLESS es una nueva forma de pensar acerca de amar a nuestros vecinos a través de cinco prácticas misionales que nos ayudan a presentar a las personas a Jesús. Al utilizar estas prácticas para incluir a personas que pueden estar lejos de Dios, podemos bendecir y llevar a las personas a una nueva vida en Cristo. Y bendecimos a esos amigos, parientes, conocidos, vecinos y compañeros de trabajo por lo que hemos recibido de Dios y otros. Jesús vive en nosotros, nos da vida, y luego nos da fortaleza y sabiduría para dar a los demás. Amar a la gente hacia Jesús no es tanto presionarlos como bendecirlos.

UN CANAL DE BENDICIÓN

¿A quién bendijiste esta semana y de qué manera? ¿Alguna vez has tenido la experiencia recibir oración para algo significativo en tu vida? Cómo puedes darle esa experiencia a otra persona esta semana?

SEGUIMIENTO DE LA SESIÓN 2

¿Que progreso has visto en ver tu lista de bendición (los nombres de las personas que escribiste en el volante)?

Sesión 3

ESCUCHEMOS BIEN

LA IDEA GRANDE: Jesús y otros te han escuchado, oído y valorado quién eres. Bendecimos a otros que están lejos de Dios escuchándolos, comprendiéndolos, y valorando sus historias, las cuales revelan quienes son.  De este modo los ayudamos a dar un paso más hacia Jesús. 

Entonces, ¿cómo podemos aprender a hacer buenas preguntas y escuchar bien a las historias de otros? 

PHILIP Y EL ETIOPIE: HECHOS 8: 26-40

Bendecimos a otros escuchando atentamente. Escuchamos para descubrir dónde Dios está obrando en la vida de alguien para unirse a Dios en su trabajo. Cuando escuchamos, respondemos a base de nuestros trasfondos únicos a las oportunidades que Dios nos da. Escuchar bien incluye responder al empujón del Espíritu Santo, y recordando que la guianza del Espíritu a menudo viene en forma de interrupciones.

Hechos 8:34 El eunuco le preguntó a Felipe: «Te ruego que me digas: ¿De quién habla el profeta? ¿Habla de sí mismo, o de algún otro?» 35 Entonces Felipe le empezó a explicar a partir de la escritura que leía, y le habló también de las buenas noticias de Jesús. 36 En el camino encontraron agua, y el eunuco dijo: «Aquí hay agua; ¿hay algo que me impida ser bautizado?» 37 Felipe le dijo: «Si crees de todo corazón, puedes ser bautizado.» Y el eunuco respondió: «Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.» 38 Y el eunuco mandó detener el carro, y ambos descendieron al agua y Felipe lo bautizó. 39 Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó a Felipe y el eunuco no volvió a verlo, pero siguió su camino lleno de gozo.

PREGUNTAS DE DISCUSIÓN

  1. ¿Que te impacta de esta historia?
  2. ¿Que sabes tu del trasfondo de Felipe (ve Hechos 6:1-7)? ¿Que tenían en común Felipe y el Etiope?
  3. ¿Cómo escuchó Felipe la dirección del Espiritu Santo y cómo respondió? ¿Has tenido una experiencia así con la guianza del Espiritu Santo?
  4. ¿Que evidencia había de que Dios ya estaba tratando en la vida del Etíope?¿Cómo pudo discernir Felipe lo significante de esta evidencia?
  5. ¿Cómo contribuyó Felipe y cómo se unió a la obra de Dios en la vida del Etíope?
  6. ¿Cómo respondió el Etíope a su bautismo? ¿Que consecuencias habían por bendecir a una nación entera?

La historia de Felipe y la transformación espiritual del Etíope sigue un patrón de estar dispuesto a las interrupciones y darse cuenta de la obra que Dios ya esta haciendo en la vida de otros, respondiendo a la dirección del Espiritu Santo, haciendo preguntas y escuchando bien—luego hablando acerca de lo que Dios YA esta haciendo. 

El mismo patrón se vé en la historia del ciego que Jesús sanó en Lucas 18:35-43.  (si gusten, repasar la historia del sermón del domingo.)  ¿Cómo mostró Jesús que él escucha bien, que responde y que valora a este hombre ciego?

PREGUNTAS DE REFLEXIÓN

  1. ¿Cuando has clamado a Jesús y sentiste que él te escuchó, respondió y que te valoró?
  2. ¿En qué maneras necesitas crecer en habilidad de escuchar a otros y mostrarles que los valoras?
  3. En tu vida, ¿quien está lejos de Dios ahora mismo que tu quieres escuchar mejor y mostrar que lo valoras?
  4. ¿De que maneras deseas aprender como mejor escuchar a Dios y buscar por rasgos de su obra en las vidas en tus amigos y familiares lejos de Él?

EJERCICIO PARA ESCUCHAR MEJOR

En este ejercicio, conversa con un compañero del grupo y pregunta a todos los demás del grupo a hacer lo mismo en pares. 

Preguntas:

  1. ¿Que te hizo escoger tu trabajo actual (o tu trabajo mas reciente si estás buscando trabajo ahora)?  ¿Que es algo que disfrutas de tu trabajo?
  2. ¿Que es un sueño o esperanza que tienes para tu vida ahora mismo?
  3. ¿Que te puede impedir lograr este sueño?
  4. ¿Afectará tu relación con Dios el lograr o no lograr este sueño?
  5. Si parece bien, pide a tu compañero si puedes orar por ellos para el cumplimiento de su sueño.

    Mientras practican el escuchar bien, no hables. Escucha a tu compañero acerca de sus luchas y sus dolores. Y cuando hagas preguntas, trata de escuchar al Espiritu Santo para su guianza  también. 

La estrategia «READ» te puede ayudar escuchar mejor a los demás:

Repite lo que la persona compartió hasta que ellos te dejan saber que escuchaste bien.

Experiencia—nombra las emociones que la otra persona experimentó en la historia que compartió.

Afirmar cada cosa verdadera que puedes acerca de su posición o experiencia.

Divulgar—ahora puedes divulgar tu punto de vista o ofrecer un desafío.

OREN JUNTOS ALGO ASI:

Señor, ayúdanos a escuchar a los demás y a tí. Queremos bendecir a otros escuchando, respondiendo, y valorándolos. Queremos escuchar las experiencias en sus vidas y queremos escuchar y ver lo que tú estás haciendo en sus vidas para poder nosotros colaborar contigo. Señor, gracias que nos has escuchado y amados y valorado. Queremos bendecir a los demás de igual manera.