Texto Central: 
“Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1 Tesalonisenses 5:16-18)

La gratitud no puede ir de la mano con la queja. Cuando nuestra mente está llena de pensamientos negativos, surge la queja y se cierra la puerta para la gratitud.

Es el deseo de Dios que seamos agradecidos. Hay muchas personas que no expresan gratitud. Si alguien hace algo por ellos, no lo agradecen, creen que se merecen no sólo eso, sino más y es una forma de expresar orgullo.

Para tener una actitud de agradecimiento, necesitamos dejar que nuestros pensamientos sean honestos, puros, amables, y dejar fuera el orgullo.

La Biblia nos habla de una ocasión cuando Jesús sanó a 10 hombres leprosos y sólo uno regresó para dar las gracias a Jesús. Lucas 17:11-19

El Salmo 75:1 dice,Gracias te damos, OH Dios, gracias te damos, Pues cercano está tu nombre; Los hombres cuentan tus maravillas.

Filipenses 4:6 dice, Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Mostrar agradecimiento no sólo es bueno para los demás, sino también para nosotros porque libera el gozo en nosotros. Medita diariamente en todas las cosas por las que tienes que estar agradecido. Menciónaselas a Dios en oración y mientras lo haces, descubrirás que tu corazón se llena de vida y luz.

Cuando somos agradecidos, otros nos observan y son animados a hacerlo. Siempre recuerdo viajando con mis hijos y mi esposa en el carro y yo los llevaba a comer algo, al entrar de nuevo al carro mi esposa expresaba las gracias a mi y automáticamente mis hijos hacían lo mismo.

Cuando no hay un corazón agradecido, las personas se cierran las puertas para recibir bendición y apoyo y pierden oportunidades tremendas de gozo y satisfacción.

Conocí el caso de una muchacha que provenía de una familia pobre y ella comenzó a  trabajar fuertemente para ayudar a su madre viuda y comprarle una casa. Por fin lo logró y el día que llevó a su madre para mostrarle la casa y darle las llaves, recibió sólo palabras de queja. ¿Por qué gastaste tanto dinero en esto? Ahora el gobierno no me dará la pensión que recibo, no tiene estufa, ni nevera, etc., etc. Aquella chica salió muy triste de ese lugar.

Una actitud de agradeci-miento honra a Dios. Él lo pide: ¡Dad gracias en todof! Él dice, “Yo honro a los que me honran.”

Trae vida. Lo contrario, la queja, es un principio de muerte que ataca los pensamientos y la conversación de la gente.

Trae gozo y liberación. Ser agradecidos requiere un sacrificio porque muchas veces nos encontramos en situaciones difíciles pero tener una actitud de agradecimiento a Dios por todo, nos libera y en vez de estar gruñones y quejum-brosos sacrificando nuestro gozo a Satanás, expresar-emos agradecimiento a Dios.

Trae oportunidades para explorar nuevos caminos. Las puertas se abren y la gente aprecia un corazón agradecido. Encuentra la ocasión para ser agradecido. Aún los pequeños detalles que otros hacen por nosotros, deben ser motivo de gratitud.

Comienza desde hoy a practicar una actitud de agradecimiento primero a Dios y luego a la gente (Padres, maestros, pastores, hijos, familiares, y a todas aquellas personas que hacen algo por ti y descubrirás que una nueva luz iluminará tu sendero.