Hechos 2:42-47

"Todos los creyentes se dedicaron a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión ya participar en las comidas (incluyendo la Cena del Señor) ya la oración. Un profundo sentimiento de temor se apoderó de todos ellos, y los apóstoles realizaron muchas señales milagrosas y maravillas. Y todos los creyentes se reunieron en un lugar y compartieron todo lo que tenían. Vendían sus propiedades y posesiones y compartían el dinero con los necesitados. Ellos adoraban juntos en el Templo cada día, se reunían en los hogares para la Cena del Señor, y compartían sus comidas con gran alegría y generosidad -al tiempo alabando a Dios y disfrutando de la buena voluntad de todo el pueblo. Y cada día el Señor añadía a su comunión a los que estaban siendo salvos."

En el ministerio de grupos familiares, siempre he visto líderes que están haciendo un montón de actividad, pero simplemente no están trabajando a su potencial. Algo falta en su grupo, y lo saben. Otros se preguntan por qué el grupo no está creciendo, reproduciéndose, o satisfaciendo las necesidades de la gente de la manera que debería. Provoca frustración y puede hacer que incluso el mejor líder dude de su habilidad de servir y liderar.

Incluso cuando trabajamos con líderes para ayudarles a identificar sus pasiones, dones y personalidad a fin de enfocar mejor su ministerio, noto que algunos líderes todavía se sienten abrumados y decepcionados de que se pueda hacer más. La verdad es que más se puede hacer siempre. El problema no es su compromiso, su ética de trabajo, ni siquiera su habilidad. El problema es que están tratando de liderar solos y no están utilizando el poder de sus dones espirituales o los dones de otros.

Permítanme comenzar con lo que podría servir como un grupo familiar que da vida:

Lee el texto Hechos 2:42-47

Dentro de esta comunidad, vemos una variedad de cosas:

Hay un sentido de aventura y misión.

Hay una pasión por Dios demostrada por la actividad del Espíritu Santo a través de la comunidad.

Hay un enfoque común en la búsqueda de Dios (oración, Cena del Señor, etc.).

Las vidas se están transformando y la gente viene a Cristo.

Las relaciones genuinas se están formando mientras las personas comparten entre sí para satisfacer las necesidades físicas a través de la generosidad radical.

Hay un claro compromiso con la enseñanza de los Apóstoles.

¿Qué se necesita para que una comunidad como esta se reúna? Leemos en Efesios 4:11-12: "Y estos son los dones que Cristo dio a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los evangelistas, los pastores y los maestros. Su responsabilidad es equipar al pueblo de Dios para que haga su trabajo y construya la iglesia, el cuerpo de Cristo". Estos cinco regalos son dados para ayudar a formar el tipo de comunidad que vemos en Hechos 2.

Desafortunadamente, a menudo pedimos a un líder individual que cree la comunidad de Hechos 2 jugando todos los papeles de apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro. Eso es mucho que pedir de un solo líder. En su lugar, necesitamos aprender cómo aprovechar el poder de todos los dones reconociendo los dones del líder y ayudándolo a compartir la responsabilidad de liderazgo con otros que tienen dones complementarios. Cuando podemos hacer esto, permitimos que la gente se apoye realmente en 

 sus dones dados por Dios.

Hemos visto con regularidad que cuando un grupo tiene un líder, un aprendiz y un anfitrión, la probabilidad de que los cinco dones estén presentes crece. ¿El resultado? Una comunidad que da vida crece poderosamente. 

Aquí hay cinco razones por las que es importante reconocer los cinco dones de los lideres, anfitriones y miembros bases:

  1. Ayuda al líder a operar en áreas donde él o ella está sobrenaturalmente dotado.
  2. Le ayuda al líder percatar que él o ella necesita a otras personas con otros dones en su equipo.
  3. Le ayuda a saber que esperar del líder — en vez de exigir del líder que cumpla cada papel, el grupo entero busca explotar los dones que hay dentro del grupo.
  4. Ayuda al equipo de liderazgo de la iglesia a saber cómo equipar al líder y al grupo.
  5. Le ayuda simpatizar con lo que es más importante para el líder debido a sus dones.

Los Cinco Dones

He aquí un breve resumen de los cinco dones mencionados en Efesios 4:

A los apóstoles (no pienses solamente en una persona dirigiendo una misión, pero en los líderes y miembros dentro del grupo que puedan tener este don.) les encanta iniciar nuevos emprendimientos y reproducir grupos. Son perfectos para hacer que las cosas se muevan y lograr que la gente se comprometa con una misión. Se centran en extender el reino a lugares donde actualmente no existe.

Los profetas mantienen las cosas enfocadas en Dios y en la vida espiritual de la comunidad. Son apasionados de escuchar a Dios y obedecer. Son buenos para provocar y desafiar tradiciones que a menudo se dan por sentado.  

Los evangelistas llenan el grupo con gente y llevan a la gente a Jesús. Son perfectos para invitar a mucha gente a la misión y compartir testimonios. Se enfocan en poner a la gente en movimiento.

Los pastores ayudan a satisfacer las necesidades de la comunidad y aseguran que haya armonía entre los miembros del grupo. Son buenos para mantener al grupo intacto y saludable. Se centran en el amor dentro del reino.

Los maestros se aseguran de que haya una buena enseñanza centrada en la Palabra de Dios. Son buenos para asegurarse de que todo el mundo entiende lo que está pasando y están aprendiendo las verdades importantes de la fe. Se centran en aclarar la verdad del reino.

Cuando le pedimos a un líder que cumpla con los cinco dones solito, limitamos lo que Dios quiere hacer. Mientras que nuestros líderes pueden tener uno o dos de estos dones, ciertamente no los tienen todos. Pedirles que operen fuera de su hablidad dada por Dios limita la capacidad sobrenatural que el Espíritu Santo tiene para la iglesia.

Esto nos debe animar por qué es tan importante para nuestros líderes compartir el liderazgo con otros. Animamos a todos nuestros grupos a tener un aprendiz y un anfitrión mientras conducen a sus comunidades pequeñas porque son mucho más propensos a tener los otros cuatro dones completitos, especialmente si tienen parejas de aprendices! Pero los miembros bases no se excluyen de los dones. Cada uno es animado a poner a trabajar el don que Jesucristo le dio para el avance de su grupo familiar. 

Los líderes deben aprender a compartir ciertos aspectos de su ministerio con los demás y, buscar como entrenarse con la iglesia mayor, así podemos ayudarles a identificar sus áreas de dotación.

Discusión:

  1. ¿Quien hace mucho trabajo en el grupo? 
  2. ¿Pueden identificar los dones entre los miembros de su grupo familiar? ¿Que falta?
  3. ¿Como sería tu grupo familiar si todos se pusieran a ejecutar el don o los dones que Jesucristo les dio?
  4. Comprometense como grupo a compartir la misión y el trabajo del grupo, aliviando al líder, y encargándose cada quien de descubrir y entrenarse en el area que Cristo le ha designado.