Objetivos de la Lección 10

  • Aprender los como el amor de Dios debe reflejarse entre los miembros de una comunidad amada por Dios. 
  • Reconocer los obstáculos que encontramos al amar a los demás para derribarlos en nuestros corazones.

Textos Centrales: 

1 Juan 3:11-18   «11 Éste es el mensaje que ustedes han oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. 12 No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas.13 Hermanos míos, no se extrañen si el mundo los odia. 14 En esto sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida: en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en la muerte. 15 Todo aquel que odia a su hermano es homicida, y ustedes saben que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 16 En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. Así también nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos. 17 Pero ¿cómo puede habitar el amor de Dios en aquel que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano pasar necesidad, y le cierra su corazón? 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.»

Introducción

El ser humano busca lo que le hace cómodo - pero si buscamos una fe que no haga cómodos, no lo vamos a encontrar en el Cristianismo. El Cristianismo tiene como principio fundamental el amor hacía Dios y a hacía otros. Aunque nos gusta el concepto del amor, el mundo tiene su versión muy egoísta y torcido del amor, mientras el amor que Dios da y quiere reflejado en nuestra comunidad es un amor que no busca lo suyo.

Amar a Otros Nos Hace Como Dios

El verso 16 dice, 16 En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros.

Conociendo a Dios como trino y su iglesia como Él—personas comprometidas a llevar a cabo la misma visión y misión que Dios nos ha dado, la Palabra de Dios repite mil veces que la característica primordial de Dios y de su pueblo es el amor. Sabemos que Dios nos amó, por que dio su vida por nosotros. 

El amor HASHAQ se despliega poderosamente en la historia de Noemí y Rut en el AT — Noemí, una seguidora de Dios, dejó a Israel por una hambruna. Bajó a una tierra pagana y allá sus hijos se casaron con mujeres paganas—Orpah y Rut. Pero estando allá, se murieron el esposo de Noemí y los dos hijos también. Noemí, en su amargura y tristeza, declaró sus intenciones a regresar a Israel. Ella dijo a su nuera Rut que se quedase donde estaba, que se casara otra vez y que se olvidara de Noemí. Pero Ruth había conocido al Dios de Noemí. Había visto, aún en el gran dolor que pasaba Noemí, que quería quedarse con su suegra amada.

Rut le respondió: «¡No me pidas que te deje y me aparte de ti! A dondequiera que tú vayas, iré yo; dondequiera que tú vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo, y allí quiero que me sepulten. Que el Señor me castigue, y más aún, si acaso llego a dejarte sola. ¡Sólo la muerte nos podrá separar!»

Ruth escogió vivir una vida dificil en lugar de quedarse en su propio pueblo, con sus propios familiares y tradiciones. Ella decidió hacerse parte del pueblo de Dios. Ella aquí esta desplegando el mismo amor que Dios muestra hacía su pueblo.  Ella dijo estoy contigo hasta la muerte.  Así es Dios.

Ella dijo donde vas tu, voy yo. Asi es Dios. Ella dijo tu pueblo será mi pueblo. Asi es Dios.

De tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito. Amar a los demás nos hace como Dios. Cuando amamos a los demás nos sacrificamos para ellos.

Amar a Otros es Incómodo - Abrázalo

Lee versos 13-16 del texto arriba. 

Amar a otras personas es incómodo. Debemos acostumbrarnos a amar a los demás aún cuando es díficil y el amor no es reciprocado.

Juan 15:13 dice, «Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.» Es la definición de incomodidad.

Las personas alrededor de uno a veces no han hecho nada para merecer el amor de uno. ¿Pero no eramos así también nosotros? Dios no nos amó porque le fue conveniente. Nos amó por que Él es amor y quería expresar ese amor en la faz de nuestra rebeldía y rechazo hacía Él mismo.

No merecemos lo que Dios nos da. Pero nos abraza de todos modos. 

El amor no sirve al orgullo de uno. 1 Corintios 13 dice que el amor no busca lo suyo. Esto no significa que nos odiemos. Y mucho menos significa que aguantemos la abusivez de otros. Esto no significa que servimos a los demás mientras morimos de la soledad y la amargura.  Quiere decir que el amor busca el florecer y bienestar del otro primero. 

Al mundo esto parece debilidad. Nos hace vulnerables. ¡Pero en Cristo, el amor es poder! Es íncomodo hacerse disponible para otros. Es incómodo dar su tiempo y atención a otros. Es incómodo apagar el celular en la mesa para dar su tiempo y energía los que le rodeen. 

Entre el Padre, Hijo y Espiritu Santo, cada uno prefiere al otro. Quiere que el otro tenga la gloria. Eso es el amor. En un matrimonio, el esposo debe amar a su esposa y dar su vida por ella, como Cristo dio su vida por la iglesia.  

Amar a otros, en nuestras reuniones, requiere que busquemos su bien a cambio de nuestra comodidad.

El amor no es sólo para los que es facil de amar. Jesús dijo que amar hasta a nuestros enemigos. A los que nos usan. A los que nos calumnian. A los que nos maltratan.  Es decir que buscamos su bien, su avance en lo que es justicia y santidad. 

El amor nos impulsa a poner abrigos en los hombros de los que no tienen y comida en los estomagos de los hambrientos.

Amar a Otros es un Compromiso

Juan dijo, «Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.» 

El amor no es simplemente un sentimiento. No es solo un decir… “YO TE AMO” es un compromiso acompañado de acción.

En nuestra cultura, decimos que primero viene el amor y luego el matrimonio. Es común que se junta la gente sin el pacto de matrimonio primero. Dicen que quieren estar seguros que se quieren.  Lo que están diciendo es que no saben si aman a la persona. Pero la idea biblica del amor es otra. El amor de Dios fluye del compromiso que tenemos hacía la otra persona. 

En muchas culturas, las parejas son escogidas por sus papás. Ellos forman familias intencionalmente, basadas en compromiso y no sentimientos. 

Luego se comprometen a amar el uno al otro. Un matrimonio cristiano durará dependiendo, no de la emoción que produce el ver la otra persona. Mas bien, en el compromiso que tienen el uno hacía el otro. 

La comunidad de la iglesia es igual. Al unirse a una iglesia, uno se compromete con la iglesia con un pacto. Se compromete a amar y proteger y cuidar y proveer y motivar y edificar y asistir y dar. 

Esto requiere fidelidad aun cuando no estamos cómodos. Se llama compromiso.

CERRAR

Jesucristo hizo esto por nosotros hace 2.000 años. Se comprometió con el Padre y por amor a nosotros, murió.  Heb 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. El amor de Dios es tan grande que superó la cruz para alcanzarnos a nosotros. El amor de la iglesia tiene que superar los obstáculos inter-relacionales para alcanzar a los demás.

Versículo de Memorización

1 Juan 3:18 «Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.»